A nadie le gustan los bancos, pero son un mal necesario. Mañana es 4 de diciembre, el Día Internacional de los Bancos. Aprovechamos esta jornada para reflexionar acerca de la función de los bancos en la sociedad. ¿Para qué sirven realmente los bancos?
¿Cuál es la función de los bancos?
Resulta extraño pensar que, hace solo unos años, los bancos se preocupaban por atraer y mantener a sus clientes. De hecho, les solían agasajar con valiosos regalos y ofrecían elevados intereses. Pero esos tiempos quedan muy atrás, y ahora los bancos se caracterizan más bien por el maltrato a los mayores y una atención cada vez más escasa.
Entonces, ¿por qué dedicamos una jornada especial a los bancos si a nadie le gustan? El Día Internacional de los Bancos se celebra desde 2019 gracias a la Asamblea General de las Naciones Unidas para reconocer la importante labor que realizan para la sociedad.
¿Pero para qué sirven los bancos? Según la ONU, mejoran el nivel de vida de las personas y cumplen un papel esencial para financiar el desarrollo sostenible.
¿Pero para qué nos sirven a nosotros los bancos?
Sin embargo, a un nivel más básico y personal, los bancos realizan otras funciones. Para empezar, todos necesitamos tener una cuenta bancaria para operar con el Estado y otros agentes. A través de nuestra cuenta corriente podemos cobrar nuestra nómina cada mes, dejando constancia de las cantidades exactas para pagar los impuestos que nos correspondan.
Por otro lado, una cuenta bancaria es el punto de partida para enviar transferencias de dinero a cualquier parte del mundo, pedir un préstamo o una hipoteca, abrir un plan de pensiones y realizar inversiones. Por supuesto, los bancos también realizan una función de resguardo y custodia de dinero y valores y nos ayudan a gestionar nuestros ahorros (de forma más o menos efectiva).
Si ponemos el foco en la economía, los bancos canalizan el dinero "parado" hacia las personas que necesitan préstamos y créditos para realizar alguna actividad económica. En principio, esto beneficia a todos, puesto que el titular del dinero recibe ciertos intereses (con suerte), la persona que pide el préstamo puede crear un negocio (e incluso crear puestos de trabajo) y el banco obtiene nuevos recursos.
Es decir, que las entidades bancarias contribuyen al sistema circulatorio de una economía. Así que sí, los bancos sirven para algo. Pero no siempre son buenos para la sociedad, ya que un banco mal gestionado puede hacer mucho daño, como ya hemos visto en otras crisis.
Hacia un sistema bancario mejor
Los bancos, como el resto de empresas, lo han pasado muy mal con la pandemia del coronavirus. No obstante, la gente sigue necesitando dinero y realizar sus operaciones, y por eso se han lanzado iniciativas alternativas. Las fintech surgieron para dar respuesta a todas esas personas que no encuentran una solución a sus problemas en los bancos.
Ese es el origen de los préstamos online o microcréditos, que configuran un nuevo sistema de financiación que nos permite obtener pequeñas cantidades de dinero casi al instante. De esta forma, las fintech consiguieron acabar de un plumazo con los papeleos, los líos y los plazos a la hora de pedir dinero al ofrecer un sistema adaptado a los tiempos modernos y a la sociedad actual.
Está claro que los bancos cumplen una labor esencial en nuestra sociedad. Pero tienen un largo camino por delante para volver a satisfacer a tus clientes algún día.